Llega la primavera, ¿qué hacer con nuestras plantas?

Las plantas, como todos los seres vivos, son muy sensibles a los cambios de estación. Por eso, conviene que sepamos qué cuidados necesitan nuestras plantas en cada una de ellas. Y, como se está acercando la primavera, vamos a ver qué debemos hacer ahora.

Las plantas son muy sensibles a la llegada de la primavera, mucho más que nosotros mismos y desde antes que nosotros la notemos. Podemos intuir que “algo se está moviendo” porque empiezan a apuntar nuevos brotes o, incluso, a producir capullos. Es el momento de empezar a actuar. Pero, ¿qué debemos hacer?

RIEGO

En primavera, las plantas empiezan a necesitar cada vez más agua, conforme van aumentando las horas de luz y la temperatura ambiente. Lo más correcto es ir incrementando el aporte de agua gradualmente pero dejando secar ligeramente el sustrato antes de volver a regar. Un suelo demasiado húmedo puede llegar a ser muy perjudicial, expecialmente si bajan bruscamente las temperaturas.

ABONO

En primavera es cuando más se desarrollan las plantas y, por tanto, cuando más aportes nutritivos requieren. Pero también conviene no empezar a abonar intensamente de golpe, sino ir incrementando la dosificación poco a poco, empezando por una dosis más diluida de lo establecido por el fabricante e ir subiendo conforme vaya avanzando la estación. De forma orientativa, se suele empezar por un tercio de la dosis en cuanto se vean los primeron indicios de actividad en la planta para llegar a la cantidad y frecuencia establecidas a mitad de primavera (finales de abril). También es importante no abonar inmediatamente si la planta ha sido trasplantada y ha sufrido falta de riego; mejor esperar un par de semanas.

TEMPERATURA

Hay que tener mucho cuidado con las variaciones de temperatura. En primavera pueden venir días con altas temperatura y, después, bruscamente, bajar mucho. Estos cambios les pueden afectar mucho a los brotes o a los capullos, pudiendo llegar a provocar su caída. En aquellas plantas que vayamos a poner en el exterior, conviene ir aclimatándolas poco a poco, poniéndolas al principio en un lugar más resguardado de las corrientes de aire, el frío o el sol directo. También se puede ir aclimatando a las plantas si las sacamos al exterior durante el día cada vez más horas, protegiéndolas por las noches.

TRASPLANTE

En la mayoría de los casos, no conviene hacerlo muy al principio de la primavera. Esto es así porque el trasplante provoca estrés en la planta y éste no debe coincidir con la reactivación vegetativa. Mejor hacerlo cuando ya la planta esté plenamente activa y antes de la llegada del calor intenso, es decir, a mediados de primavera. Sólo debemos trasplantar las plantas que lo necesiten y sabremos esto si le sobresalen raíces por los agujeros de drenaje de la maceta o vemos el cepellón muy compacto.

PLAGAS

Con los nuevos brotes pueden llegar las primeras plagas. Es muy importante estar atentos para actuar lo antes posible y lo primero es siempre separar la planta afectada del resto de nuestras macetas para evitar infecciones. Después aplicar el tratamiento adecuado en cada caso lo antes posible: cuanto menor sea la zona afectada, más fácil es su eliminación y menos sufrirá nuestra planta.

OTROS CUIDADOS

Es ahora más que nunca cuando debemos eliminar todas las hojas o ramas que se hayan visto afectadas por el invierno.